TRADICIONES: LAS TORRIJAS

En Francia, el pain perdu. En Gran Bretaña y Alemania las denominan algo parecido, poor knights of Windsor y Arme Ritter, respectivamente. Los portugueses las conocen como rabanadas, aunque son más un dulce típico de Navidad. Los americanos a las torrijas las llaman french toast, los suizos las llaman fotzelschnitten, los austríacos pofesen, bundás kenyér en Hungría y wentelteejfe en los Países Bajos.

Las torrijas son una tradición de Semana Santa en España.

Como quiera llamarlas, la llegada de las torrijas anuncia que la Semana Santa está aquí. Mientras las calles de las ciudades se llenan de incienso y saetas, costaleros y familias en sus mejores galas, las pastelerías compiten por ofrecer las torrijas más deliciosas.

Estos dulces elaborados a base de pan duro, huevos, azúcar y leche o vino, comenzaron allá por el año 1.600 para aliviar a las mujeres al dar a luz y favorecer su recuperación postparto. No se sabe muy bien porqué se instauraron como tradición en Semana Santa, pero se dice que al ser un alimento saciante y calórico que aportaba energía, comenzaron a incluirse en la Cuaresma para compensar los periodos de abstinencia.

En Marbella Club, tanto en el buffet del Beach Club como en el buffet de desayuno ya se sirven las torrijas tradicionales y otras variedades que no le dejará indiferente. Aquí le ofrecemos la receta tradicional elaborada por los pasteleros del hotel. ¿Con cuál se queda?

De arriba a abajo: Torrijas de leche tradicionales, torrijas de vino, torrijas tradicionales con canela y azúcar, torrijas infusionadas con naranja y canela.

Receta de torrijas tradicionales

Para 20 unidades

– Barras de pan del día anterior, cortada en rodajas de 1-2 cm
-1 litro de leche
– 100 gramos de azúcar
– 3 huevos
– Aceite de oliva para freír

En un cacito ponemos la leche y el azúcar. Calentamos y cuando comience a hervir lo retiramos del fuego, tapamos y esperamos a que se enfríe antes de empapar las rebanadas de pan ya que, de lo contrario, se reblandecen demasiado.

Dejamos el pan en remojo durante una hora o hasta que absorba toda la leche y no se vean restos. Batimos los huevos en un recipiente hondo, pasamos las rebanadas de pan por ambas caras y las freímos en abundante aceite de oliva bien caliente, volteando para que se doren por las dos caras. Las escurrimos bien y las ponemos en papel secante para quitar el exceso de aceite.

Opcional: Mezclamos 100 gramos de azúcar con dos cucharaditas de canela molida y espolvoreamos por encima de las torrijas.

Para hacer torrijas de vino, sustituimos la infusión de leche por vino dulce o tinto (65 ml) y añadir agua, cáscara de naranja y una ramita de canela. Dejamos evaporar el alcohol, rebozamos con huevo y freímos hasta dorarlas.

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